Un escape del sol que nos persigue rodando a lo largo de sombras que se desmayan como una capa cayendo y vemos a una levantarse ignorando los hilos que se destejen detrás...
No aparece nítido el causante, de una vez por todas su totalidad, las entrañas homínidas o la causa y defecto, ese infortunio que se reinventa postrando rodillas...
Postrándolas a sus mentiras a sus placeres a sus pulsiones a sus caprichos a sus antojos, a sus odios, asustados... sin ver los destrozos y entrelazando las manos en una súplica de arbitrios que lo absorben con todo el ruido de las noches a medias...
F.R.R.
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